Economía Viva

“Argentina está relegada en el corte de biocombustibles, pero hay una gran potencialidad para crecer”

Manuel Ron, presidente de Bio4, se refirió a la actualidad de la producción de bioetanol, los proyectos para un crecimiento a nivel nacional y la necesidad de una articulación entre los modelos de Vaca Muerta y Vaca Viva
21/11/2025

“Desde Bio4 consideramos que el desarrollo de la bioenergía en Argentina recién empieza, hay mucho lugar para el crecimiento de los biocombustibles y del biogás, de transformar los desperdicios orgánicos en activos energéticos”, asegura Manuel Ron, presidente de la primera empresa productora de bioetanol en Argentina. Desde Río Cuarto aporta 100.000 m de biocombustible por año al sistema y se ha instaurado como una referencia a nivel internacional del trabajo desde una perspectiva de bioeconomía.

En diálogo con Somos Vaca Viva, Ron analizó la transición que se desarrolla en la actualidad al uso de energías renovables y la articulación con modelos que se basan en el uso de recursos fósiles. Se refirió además a la necesidad de nuevas legislaciones en materia de biocombustibles y la clave del trabajo en red de sectores públicos, privados y académicos.

 

Las instalaciones de Bio4 en Río Cuarto.

 

Bio4 es una empresa agroindustrial formada por 28 socios empresarios agropecuarios innovadores, del sur cordobés que realizan acciones con el objetivo de agregar valor a granos producidos en la región. “El asociativismo y la visión agroindustrial es el común denominador de los socios del proyecto. La transformación del grano de maíz en alimento, insumos para otros procesos industriales y energía renovable es la principal actividad de la compañía, creando valor para cada uno de sus grupos de interés”, dicen desde sus bases en la empresa.

“Bio4 nació en el 2005 como una idea para transformar las materias primas de la región, darles valor agregado y evitar el flete al puerto. Se inició con esa idea que traccionaban las inversiones de plantas de bioetanol de maíz en Estados Unidos, y extrapolamos el modelo para poder ponerlo en Río Cuarto”, comentó Manuel Ron, quien explicó que “así Bio4 se convirtió en la primera planta de bioetanol de Argentina, poniéndose en marcha en 2012”.

 

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- ¿Cómo analiza el contexto de los biocombustibles en la actualidad en relación a lo que fue el trabajo de la empresa en un inicio?

- El contexto global actual está marcado por la transición energética. Hay un paso de fuentes fósiles a fuentes renovables muy marcado en todo el mundo, todos los países se han puesto metas de descarbonización, para poder llegar en los próximos años a la emisión cero, algo que se logra desde la matriz energética. En el contexto regional, vemos que países como Brasil o Paraguay tienen cortes biocombustibles cercanos al 30% para el etanol, mientras que en Argentina es del 12%, es decir, estamos rezagados, pero con mucho potencial como para seguir, incluso con un proyecto nacional de llevarlo al 15%.

- En este marco, ¿cuáles podrían ser los retos u oportunidades del sector a futuro?

- Argentina está relegada en el corte de combustibles en relación a países vecinos y hay una gran potencialidad de llegar a valores similares. Cada punto que se pueda crecer implica el funcionamiento de una nueva planta como la que tenemos en Río Cuarto, que aporta 100.000 metros cúbicos de etanol por año al sistema, lo que genera mucha dinamización del mercado laboral, trabajo calificado, derrame de valor en las provincias productivas. Es un reto para Argentina porque hay intereses de otros sectores que no quieren perder participación, lo que implica políticas de Estado. Si se quiere descarbonizar la matriz, exportar crudo o GNL como fuentes de divisas muy importantes, a partir de lo que es Vaca Muerta, un recurso que está en explotación, o si quiere reemplazar parte de los fósiles que se usan en Argentina por combustibles más amigables con el ambiente como el bioetanol y el biodiesel. Bioetanol se mezcla con las naftas y se hace a partir de la caña de azúcar o almidones, cereales; y biodiesel se mezcla con el gasoil, que se hace a partir de aceites vegetales como girasol o soja.

 

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Ron comentó que en la actualidad se está tratando un proyecto de Carlos Gutiérrez en el Congreso nacional, que tuvo estado parlamentario y ahora está próximo a dictamen en el Senado para su debate. “Se elevaría el corte del 12% y el 7% en bioetanol y biodiesel, al 15%, con la posibilidad de incorporar el autoflex, es decir, un quinto surtidor que pueda expender etanol puro”, indicó el presidente de Bio4 y comentó: “Esto permitiría vender combustibles puros en cada región, como se hace en Brasil”.

 

 

- ¿Se puede pensar en una cuenca de los biocombustibles a nivel nacional?

- Claro, como Argentina es una gran pantalla fotosintética, por producir diversos cultivos en todo su territorio, tiene capacidad de producir bioetanol con la caña de azúcar en el norte del país, con cereales en el centro, y biodiesel en casi toda la pampa húmeda.

 

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Diversificación

 

Entre las acciones que se promueven desde Bio4 no sólo se contempla la transformación de los granos de maíz en bioetanol, sino también el desarrollo de empleo genuino y la generación de valor agregado, con una fuerte responsabilidad social empresarial y respetando el cuidado del ambiente. Es en este marco que se plantea desde la empresa la producción de diversos productos que implican el uso de todos los elementos puestos en juego.

“Bio4 está concebida como una biorrefinería, donde ingresa maíz y a partir de allí se transforma en muchos productos, con el bioetanol como principal, pero también la burlanda va a la nutrición animal, de allí surge estiércol que va a los biodigestores, donde también va otro subproducto de la producción de bioetanol y residuos urbanos orgánicos”, sostuvo Ron, y agregó: “Se genera una economía circular, donde el desecho de un proceso se utiliza como insumo del que sigue, y al final de los biodigestores se produce un fertilizante para el maíz, que se usa como nutriente principal de la planta de etanol.  Es un concepto bien circular que genera valor, trabajo calificado, conocimiento que queda en la zona y que los profesionales se apropian”.

- ¿Cuál es el impacto de una empresa como Bio4 en un contexto como el del sur de Córdoba?

- Los procesos de transformación de la materia prima, en productos alimenticios o energéticos generan una demanda enorme de puestos muy calificados, porque en esos procesos está implícita la química, la mecánica, la administración, la contabilidad, la mejora y optimización de los procesos. Es un camino en el que se miden todos los días los indicadores de performance, tratando de mejorar en cada arista. Por eso se genera tanto conocimiento y desarrollo que nos implica vincularnos a universidades y centros de investigación.

 

 

- Este modelo no sólo tiene un impacto en la faz productiva, sino también vinculado a ciencia, tecnología e investigación.

- Absolutamente, estos procesos de transformación se basan en la ciencia para hacerse más eficientes. Venimos trabajando con la Facultad de Agronomía de la Universidad de Río Cuarto porque buscamos el diseño de un biofertilizante a partir del producto que sale al final de la biodigestión. La idea es encontrar una viabilidad técnica y comercial, para transformarlo en un producto de mucho valor.

- ¿Cómo se incorpora en esta concepción de la producción el concepto de bioeconomía?

- Para nosotros la bioeconomía es todo lo que está basado en la fotosíntesis, lo que viene del campo, de la tierra, la producción agropecuaria, que puede transformarse en productos de más valor. Lo que va desde la producción primaria de granos a lo que es la transformación en alimentos, energía, producción de fibras. Cuando hablamos de Vaca Viva hablamos de seres vivos y de los procesos de transformación involucrados que generan desarrollo en las provincias productivas, que en Argentina abundan. En el mundo, para darle salida a la producción de granos es fundamental transformarlos en alimentos y energía, que tienen gran demanda a nivel mundial. Se engloba todo lo que viene de la tierra, pero también depende de Vaca Muerta, porque para hacer esa transformación necesitamos energía, gas natural. Córdoba ha hecho la inversión de los gasoductos para hacerlo y tener la ventaja de un recurso fósil que nos da esa competitividad. Ahí se complementan los dos mundos para generar soluciones que son muy importantes para el desarrollo de divisas en Argentina.

- ¿Resulta, por lo tanto, fundamental la vinculación de los sectores públicos y privados?

- Esta vinculación es clave, y en Córdoba se da muy fuertemente desde hace muchos años. Por eso nuestra provincia es la primera productora de etanol de Argentina, no es casualidad, es apoyo público al sector privado para el desarrollo y que las empresas puedan instalarse y llevar adelante sus acciones.  En lo personal, me toca ser parte de la Agencia Córdoba Innovar y Emprender que es un caso concreto de la articulación de espacios públicos, privados y académicos.