Biotecnología

Plantas mágicas que revolucionarán la industria frutiortícola

Por primera vez, científicos logran que planta ejecuten dos vías de fijación de carbono simultáneamente, aumentando la fotosíntesis

Un estudio liderado por James C. Liao, presidente de la Academia Sínica y referente mundial en biotecnología metabólica, utilizó la planta modelo Arabidopsis thaliana con modificaciones sorprendentes: no solo crecieron más rápido, sino que también aumentaron su biomasa y contenido lipídico, y llegaron a triplicar la producción de semillas en comparación con los ejemplares no modificados.

El secreto de este logro radica en la creación de un nuevo ciclo metabólico, “malyl-CoA–glycerate” (McG), una ruta inexistente en la naturaleza. Este ciclo adicional aprovecha los subproductos de la fotorrespiración, un proceso que normalmente limita la eficiencia de la fotosíntesis, para reincorporarlos como carbono útil. Estas plantas mágicas, como la describen sus creadores, pueden producir más biomasa con menos recursos y menos impacto ambiental. 

 

Estas plantas mágicas, como la describen sus creadores, pueden producir más biomasa con menos recursos y menos impacto ambiental. 

 

Su utilización se espera específicamente en países agrícolas que enfrentan sequías prolongadas, estrés hídrico y degradación de suelos. La posibilidad de duplicar la capacidad de captura de carbono dentro de una planta podría cambiar radicalmente la ecuación productiva de la fruticultura chilena, donde la eficiencia en el uso del agua y la resiliencia frente al calor son factores críticos.

Una planta con mayor “poder fotosintético” podría mantener la productividad incluso en condiciones adversas, extendiendo las ventanas de floración, cuaja y llenado de fruto. En especies de alto valor comercial como la uva de mesa, el cerezo, el arándano, el manzano o los frutales de carozo, esta ventaja fisiológica podría traducirse en mayores rendimientos por hectárea y frutas con mejor contenido energético.