Industria

Preocupa a los frigoríficos el aumento de la importación de carnes

En su editorial mensual, la Federación de la Industria Frigorífica de la República Argentina alertó sobre la situación y consideró que "el cupo de carne que dispuso China genera incertidumbre y podría impactar negativamente en las empresas"
28/01/2026

Una cuota de compras de carne de China menor que la de 2025 y la falta de novedades de la cuota que se había prometido desde Estados Unidos; una merma en la faena local del orden de 1 millón de cabezas que se prevé para 2026 en la Argentina y aumento de los costos salariales y energéticos y una competencia desleal debido a comercialización por canales marginales, alertan a la industria frigorífica del país, que además comunicaron su preocupación por la importación de carnes.

En su comunicado mensual, con firma de su presidente Daniel Urcía, la Federación de la Industria Frigorífica de la República Argentina (Fifra) sostuvieron que "consideramos que es necesario e indispensable dar una pelea directa contra la marginalidad para cuidar de los frigoríficos que cumplen con sus obligaciones sanitarias y fiscales, cuidando en definitiva el empleo formal y, a la par, avanzar con la reforma laboral e impositiva".  

 

 

"El cupo de carne que dispuso China genera incertidumbre y podría impactar negativamente en las empresas. En el mercado interno se profundiza la informalidad y preocupa el crecimiento de las importaciones", sostiene Urcía, quien detalla un escenario alarmante para el sector, considerando que "en la actualidad con la decisión de China y ante la posibilidad de una nueva cuota por parte de Estados Unidos, quedarían muy pocas toneladas de exportación genuina, por ponerle un nombre, poniendo en duda los criterios históricamente utilizados". Además, sostiene: "Como venimos diciendo, el mercado chino es diferente al resto, y de poca participación de cortes de alto valor, al menos como se definen en la Cuota Hilton. Si bien se ha crecido -y es un objetivo el crecimiento de la participación de cortes de calidad en ese destino-, en el total exportado su peso es bajo".

Pero este no es el único punto que preocupa, considerando la gran cantidad de incertidumbres que se mantienen ante anuncios que fueron celebrados por Estado y empresarios: "Aun no hay novedades del cupo de carne que prometió el gobierno de los Estados Unidos. Además, el parlamento europeo demora la entrada en vigencia del acuerdo UE-Mercosur lo que tiñe de un manto de dudas la posibilidad de crecer en esos mercados".

Finalmente, Urcía plantea que los precios mantienen poca rentabilidad. "Pese a los mejores precios internacionales no se logra obtener rentabilidad. Los subproductos tienen precios muy bajos y por lo tanto no generan ingresos. Crecen los costos salariales y energéticos", dice y concluye: "Y la oferta de hacienda se viene achicando. Con las consideraciones hechas, es posible que el mercado termine segregando a algunos operadores".