Entrevista
Productores de Villegas encaran una inversión millonaria para su propia planta de bioetanol
“Somos una familia de productores de General Villegas de toda la vida, hace más de 100 años que estamos en la ganadería. Nosotros tenemos un sentimiento muy fuerte respecto de Villegas y Argentina. Cuando mi abuelo vino al país se quedo enamorado y cambió su nombre del francés al español: se hizo argentino. Llegó con 16 años, y desde entonces nos une un sentimiento de pertenencia”, aseguró Pierre Courreges en diálogo con Somos Vaca Viva. El productor está encarando un proyecto ambicioso desde el establecimiento “El Clarinete” que apuesta no sólo al desarrollo de una plata de bioetanol a base de maíz, sino también todo lo que implica semejante emprendimiento en la región.
BioVi está concebida bajo un modelo asociativo con la empresa Bio4 de Río Cuarto, y contempla una inversión que supera los US$ 100 millones, para generar energía renovable y avanzar hacia la descarbonización que se propone a nivel mundial. “Con el grupo CREA de Villegas y con mi socio, Juan Pablo Russi, investigador científico en nutrición animal, empezamos a viajar a distintos países para ver los adelantos para la producción ganadera: Estados Unidos, Canadá, Australia. Allí vimos que la utilización del maíz es muy pujante: con la conversión en energía con la industrialización y con los derivados de la burlanda, que es muy bueno para el desarrollo ganadero”, indicó el productor, que se refirió al crecimiento constante que tiene el proyecto desde Buenos Aires.
Pierre Courreges, director del proyecto BioVi.
La planta que se ha proyectado para General Villegas tendrá una capacidad productiva de 88.855 metros cúbicos de bioetanol por año, con una notable conversión: cada tonelada de maíz se transformará en 410 litros de etanol automotor. “Después de varios años trabajando en este proyecto, y al ver el desarrollo que se estaba dando en Córdoba pensamos que en algún momento nos tocaría. Uno de los limitantes, por lo que pensábamos que no podríamos hacer una planta, es porque no teníamos gas”, sostuvo Courreges, que agregó: “Sin embargo, en un momento dado, hace cuatro años, llegó el gas y pasó por la puerta del campo en el que tenemos el feedlot. Ahí, al menos, contamos con las herramientas con que hacer el proyecto, pero teníamos un país algo alterado como para aventurarnos a cualquier propuesta”.
- ¿Qué dio pie para que se acelerara el desarrollo del proyecto?
- Pasaron dos años y con cierta estabilidad en el sector, decidimos empezar a producir y contar con los márgenes correspondientes reales. Como ya teníamos vínculo con Bio4 en Río Cuarto, porque por ejemplo Juan Pablo fue a la universidad con Manuel Ron, presidente de la empresa, comenzamos a acercarnos. Justo en CREA, donde ya había sido presidente, me volvieron a nombrar a cargo en Villegas y planteé la necesidad de empezar a incluir experiencias de otros puntos del país, entre ellas la de Bio4, donde recorrimos todas las instalaciones y nos interesó replicarla en nuestra zona.
"Planteé la necesidad de empezar a incluir experiencias de otros puntos del país, entre ellas la de Bio4, donde recorrimos todas las instalaciones y nos interesó replicarla en nuestra zona", indica Courreges.
- ¿En qué instancia se encuentra la planta en este momento?
- El proyecto está encaminado. Lo más importante es que tenemos un nombre de muchos años y contamos con la confianza de la gente, saben que hacemos cosas serias y por eso se suma en la medida de lo posible. Empezamos a incorporar gente que quisiera invertir, un poco a semejanza de lo que sucedió en Río Cuarto. Se sumaron diferentes productores y empresas de la zona. La idea era sumar entre 25 y 30 inversionistas y ya contamos con 18 con ganas de invertir, con los que compartimos encuentros constantemente. A esto se suma que hay grupos de contadores que nos propusieron llevar el proyecto hacia Bélgica, Francia y Austria, donde hay familias con intención de invertir en países emergentes y energías renovables.
Zona productiva
La elección de General Villegas para la iniciativa no fue casual. La planta requerirá 234.000 toneladas de maíz al año, una demanda fácilmente cubierta en una región donde en 2023 la producción del cereal alcanzó los 9,8 millones de toneladas. Aquí se involucra la producción de esa zona del oeste bonaerense más el sur de Córdoba, el este de La Pampa y el sur de Santa Fe. “Una de las ventajas del proyecto tiene que ver con la zona en la que estamos, porque al productor de maíz le cuesta industrializar la cosecha, al estar equidistante de Rosario y de Bahía Blanca, a 500 kilómetros de cada espacio, lo que implica 40 dólares de flete y comercialización”, dijo Courreges, quien completó: “Entonces es bueno poder industrializar el maíz”.
Además del vínculo con Bio4, los productores de Villegas se encuentran en proyectos de manera constante, lo que caracteriza no sólo a la población de la región, sino también a un sector que se presenta como el motor del país. “Los productores siempre estamos viendo cómo sacarle algo más a la producción primaria, algo que en algún momento iniciamos en el feedlot, pero esto de industrializar nos llena de ganas de hacer y de orgullo por poder hacer algo así. Esperemos lograrlo, pero es una propuesta que trae 100 empleos de trabajo directo y 300 de trabajo indirecto. Es un movimiento muy grande que ya ha sumado el apoyo del Municipio de General Villegas”, explicó el productor.
Actualmente, en la Argentina el corte de bioetanol en combustibles es del 12%, dividido en partes iguales entre maíz y caña de azúcar. Aunque solo el 3,7% del maíz nacional se destina hoy a esta industria, las empresas buscan con el Gobierno que se eleve el nivel al 15%. La iniciativa en General Villegas está directamente ligada a ese cambio regulatorio. Courreges lo resumió de manera contundente: “Si no sale la ley no se hace nada porque el mercado está abastecido. En cambio, con ese 3% adicional se abren nuevas oportunidades de inversión”, dijo.
El productor agregó: “Ya está en el Congreso la ley, si bien hay matices entre lo que son las propuestas de las provincias todos quieren aumentar el corte de etanol. Quizás es más difícil que se pongan de acuerdo ahora en el escenario de elecciones que vivimos, pero creo que en el otoño se pondrán de acuerdo y se sacará la ley”.
- ¿Cuáles son los desafíos que encuentran a futuro con el proyecto?
- Creo que se deben alinear los planetas porque queremos un país pujante, reducir la contaminación y dar trabajo. Todos deberían hacer su esfuerzo para que se concrete el proyecto. Una de las partes es de los inversionistas, que sería la más fácil si se dan las condiciones para atraerlos; la otra es la ley, que con el acompañamiento de las provincias se puede sacar; y nuestra propuesta es la de abrir la provincia de Buenos Aires a la producción de etanol y necesitamos que el Gobierno nos entienda, estamos esperando poder reunirnos con él.