Innovación Colaborativa
Ingenioso método para el riego de papa en medio de la sequía
Una de las regiones más productivas de Argentina en el cultivo de papa es la de Traslasierra, escenario que se ha instalado en la competencia internacional con condiciones destacables para la producción. Sin embargo, las recientes condiciones climáticas de gran sequía afectaron el trabajo de los productores. Así fue que la combinación de pocas precipitaciones, alta demanda del cultivo y eficiencia limitada de los métodos tradicionales de riego impulsó al INTA Villa Dolores a investigar nuevas alternativas de riego, y surgió la posibilidad del goteo subterráneo, que ya comenzó a probarse en campos de productores de la zona con interesantes resultados.
“El riego es un factor clave en nuestra región”, afirmó Silvana Walter, jefa de la Agencia de Extensión Rural del INTA Villa Dolores, motivo que originó que algunos productores comenzaran a instalar sistemas de riego con goteo. Estas experiencias permitieron evaluar, junto a los profesionales del INTA, los costos de la implementación del sistema, prácticas de manejo y alternativas para mejorar la eficiencia, entre otros aspectos.
Walter explicó que, para afrontar la demanda hídrica del cultivo, actualmente se utilizan dos sistemas de riego: por gravedad, con agua del dique La Viña mediante el sistema de riego por surcos; o a través de sistemas de pivote con agua subterránea. Pero en las últimas campañas, la escasez de lluvias redujo la disponibilidad del recurso. Este conjunto de factores motivó la búsqueda de tecnologías adaptadas a las condiciones locales, capaces de mejorar la eficiencia y operar en lotes donde no es viable instalar un pivote. “Si se compara una hectárea regada por goteo y una por surco, con la misma cantidad de agua se podría regar tres veces más”, sostuvo la referente del INTA, y adelantó que también se realizó un cálculo de productividad del agua.
El proyecto de INTA con los productores de la región cordobesa se aplicó en las últimas dos campañas: la primera se realizó entre agosto y diciembre de 2024, y la segunda, entre febrero y junio de este año. “La operación del sistema resultó mucho más sencilla que en el riego por surco, que se hace en forma manual y puede tardar más de 24 horas, incluso de noche. Además, el nuevo sistema elimina costos como la limpieza de acequias”, destacó Walter.
Además del requerimiento de agua, la papa se diferencia de otros cultivos extensivos por sus particularidades agronómicas: “No se hace en siembra directa, sino que requiere un laboreo previo del suelo, además de la profundidad a la cual se coloca el tubérculo semilla, que es de unos 15 a 18 centímetros”, detalló la integrante de INTA, que aseguró que la cosecha también es mecánica y se realiza con una herramienta llamada “peludo o arrancador”, que invierte el pan de tierra para facilitar la recolección.
“La operación del sistema resultó mucho más sencilla que en el riego por surco, que se hace en forma manual y puede tardar más de 24 horas, incluso de noche. Además, el nuevo sistema elimina costos como la limpieza de acequias”, destacó Silvana Walter.
Por otra parte, además de aumentar la eficiencia en el uso del agua, el sistema de riego por goteo permite integrar la fertilización, lo que abre una nueva puerta al manejo de precisión. E incluso es un proceso que permite ajustarse a lo que demande cada cultivo. Mientras que en el sistema tradicional, los productores deben coordinar con el consorcio para recibir el agua, lo que muchas veces implica demoras o aplicaciones superiores a las necesarias, en el sistema de goteo subterráneo es posible regular la frecuencia y cantidad de agua aplicada en función de las necesidades del cultivo y las condiciones climáticas.